Expedición  y travesía por la Sierra de Juárez

Por Alejandra Ortiz T.

¡Sabía que podíamos descubrir más! Había estado anteriormente en ese lugar y me imaginé la inmensidad de la Sierra, pensé en todo lo que podíamos descubrir y fotografiar, dos meses antes platiqué con Arturo Ramos, Guía y Cazador cinegético experto en explorar la Península de Baja California, pensamos en la posibilidad de ir a explorar juntos e iniciar esta aventura, él con sus conocimiento yo con fotografía documentar la travesía, y lo que comenzó como una simple exploración por la Sierra, la cual forma parte de una de las cadenas montañosas, que recorre de Norte a Sur la península de California y que es cercana por el lado sur a la Sierra de San Pedro Mártir, ¡se convirtió en aventura como pocas!

Y aunque sabíamos que esta sierra había sido explorada hace mucho tiempo cabía la posibilidad de lanzarnos a la aventura de adentrarnos aún más, y tal vez encontraríamos algo nuevo y así fue; entramos por el extremo norte de la sierra, era muy temprano y los colores ocres al principio envolvían el paisaje al principio; paisajes semidesérticos no por eso menos bellos, conforme avanzamos el paisaje fue cambiando pues empezamos a vernos rodeados por diferentes especies de coníferas, lugar rico en fauna como pocos lugares, venado bura, puma, coyote, gato montés, carpinteros, conejo, liebre, pato Canadiense, zorra, codorniz de montaña entre otros habitantes del lugar y que se hicieron presentes por nuestro recorrido.

Tuve la suerte del avistamiento de tres venados bebiendo agua, avanzamos y el Cañón del Tajo en todo su esplendor, impresionantemente bello, de los más hermosos del país por su peculiar entorno de rocas gigantes, además de formar uno de los sistemas de cañones más extensos de la península, finalmente hicimos parada en Rancho El Topo, excelente lugar donde se pueden realizar varias actividades, como el senderismo, la escalada, la cabalgata, el campismo y de aventura el rappel, además de contar con cabañas en renta, un restaurant, pero sobre todo una cálida familia, que atiende a sus visitantes con comida de la región atardeceres naranjas, noches de estrellas , que casi puedes tocar con las manos, y empieza la magia los aullidos de los coyotes y los búhos, alboradas y para continuar nuestra travesía, empieza la cabalgata, casi 7 horas pasando por pequeños valles y lagunas.

Nos adentramos al corazón de la sierra, encontrándonos así de pronto con una cueva, en la cual, por las lluvias que hubo en esos días salieron a flote vestigios de un asentamiento humano que se cree fue de la comunidad Kumiai, restos de vasijas de barro, huesos, y puntas de flecha, así como piedras y cuarzos traídos de otros lugares, ¡interesante y única experiencia!

Miradores, y de frente… otra vez a la lejanía el Tajo, tuvimos que hacer el ascenso a caballo, por las peñas, hasta llegar al mirador más alto y a documentar todo en fotografía, después la aventura de encontrar las minas de tungsteno y oro, las cuáles tenemos conocimiento de que fueron explotadas en los años 50¨s y que actualmente se encuentra en total abandono, la entrada a ellas toda una experiencia, no se pueden emitir sonidos por el temor a derrumbes, experiencia única, después nuevamente descenso, para encontrarnos con dos hermosos lagos cristalinos, de regreso y para seguir la travesía una zona de barrancos y cañones, pasando luego al Parque Nacional Constitución donde nos encontramos con la bella sorpresa de que la laguna Hanson había captado agua, por fortuna tuvimos nuevamente avistamiento de venados, esa zona debido a su altura en invierno se presentan nevadas y en días pasados quedaron registradas las primeras en la zona, además se puede practicar el canotaje, ciclismo, senderismo así como la cacería fotográfica.

Era inevitable admirar el anochecer, la salida. Por ojos negros, completando así el recorrido de extremo a extremo, había terminado la travesía con aventuras y adrenalina al cien.

Me gusta pensar en el poder de la naturaleza, me gusta pensar en el sentimiento de vacío que conlleva a la ausencia del sentido de las cosas, allí es donde reflexiono sobre el arte de como un pensamiento, una imagen, se une a la vida misma, donde la memoria y la fotografía se funden en una sola y son las encargadas de comunicar un tiempo… un momento irrepetible, un momento que solo regresará al ver esa imagen guardada en el corazón.

Alejandra Ortiz Torres, originaria de la Ciudad de México, pero radicada en el Estado de B.C. desde hace 10 años, dedicada de lleno a la Fotografía, promotora y embajadora nata del Estado.
Actualmente se encuentra colaborando con la Revista Baja Traveler, en sus cuentas corporativas y con la fotografía de la misma, también colabora impulsando el Turismo de Baja California por medio de las expediciones y recorridos patrocinados por el grupo “Explorando la Baja” en conjunto con el guía y fundador Arturo Ramos, del cual forma parte activa como fotógrafa y administradora. Asi mismo es una de las usuarios más activas del grupo “Baja California en fotos” uno de sus grandes compromisos es compartir imágenes y vivencias, así como el intercambio Cultural México-Israel donde actualmente es administradora bimestral Baja California y Bimestral Mujeres Fotógrafas.

Correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.