Cataviñá: El jardín desértico

"El jardín desértico"

Ensenada, el municipio más grande de Baja California, tiene tantos atractivos por visitar y disfrutar. Uno de ellos está ubicado al sur, en las tierras donde los gigantes verdes conviven con los rocosos y con el arte antiguo que ha quedado grabado para la posteridad. ¿Qué más hay por conocer en estas tierras? Aquí te lo contamos.

Cataviñá

El jardín desértico

Por Alberto Francisco

Después de fundar la Misión de Santa María de los Ángeles en 1767, y antes de su expulsión en 1768, los misioneros jesuitas buscaron lugares al norte; entre sus notas mencionan un arroyo de nombre Cataviñá. De este se decía que llevaba mucha agua dulce y salada, que desembocaba en la costa del Mar del Sur u Océano Pacífico; lamentablemente no encontraron suficiente tierra fértil y partieron en búsqueda de otro sitio.

El trayecto hasta Cataviñá, ubicado aproximadamente a 5 horas de la cabecera municipal, es toda una aventura plagada de paisajes que confunden el mar con el desierto, de rocas gigantes, zonas escarpadas, vegetación virgen, animales que sólo conocen la libertad. Una carretera serpenteante toca por última vez el poblado de El Rosario, perdiéndose luego entre el paisaje hasta recorrer 125 kilómetros al sur llegando al poblado de Cataviñá.

10 kilómetros antes del pueblo, del lado poniente, se encuentra una roca monumental denominada “el oso”, indicando la entrada al centro ecoturístico.

 

Siendo el primer proyecto ecoturístico certificado de la zona, se localiza a 25 km por la brecha de la carretera Transpeninsular hacia el Océano Pacífico, a la altura de Cataviñá, atravesando parte del valle que combina esculturas naturales de granito y vegetación típica del desierto. En una extensión de 3,780 Has., este centro tiene unas cabañas para los turistas y amantes del ecoturismo, zonas para exploración y avistamiento, excelentes paisajes para fotografiar, pinturas rupestres, vestigios étnicos y gran riqueza natural.

Concebido como un área de protección de flora y fauna, este espacio le da prioridad a la preservación de los hábitats que aquí se encuentran, ya que de ello depende la existencia, transformación y desarrollo de varias especies de flora y fauna.

Ecoturismo. Es la modalidad turística ambientalmente responsable, consistente en viajar o visitar espacios naturales relativamente sin perturbar, con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales de dichos espacios; así como cualquier manifestación cultural del presente y del pasado que pueda encontrarse ahí.

El edificio es de arquitectura vernácula, hecho a base de técnicas y materiales del entorno (maderas muertas de cirio y cardón), por lo cual es amigable y su impacto es mínimo al integrarse con el paisaje, los colores y la naturaleza del material. Aquí se apuesta por la conservación, se modifica lo menos que se pueda y sobre todo se promueve el esparcimiento consciente y respetuoso.

Cerca de la cabaña se encuentran algunas pozas de agua, por lo que la zona es húmeda; no por ello se descuida la conservación de los recursos. El agua se raciona y se emplea para lo necesario, por lo cual los baños son letrinas secas, la energía se obtiene de fuentes no convencionales (paneles solares) y se aprovecha lo más que se pueda la luz natural, ayudándose de materiales, color y diseño adecuados.

Las cabañas cuentan con 4 dormitorios que pueden albergar hasta 14 personas, regaderas, cocina, sala, comedor y un mirador ubicado en la parte alta de la cabaña, con vista hacia el poniente (cañada y zona de palmeras), siendo sitio estratégico para la observación de paisaje, flora, fauna y en las noches se vislumbra impresionante la bóveda celeste.

El recorrido  del sendero interpretativo dura de 2 a 4 horas, ubicándose geológicamente en la etapa del Cretácico (hace 1,800 millones de años), teniendo varios puntos principales que son:

El círculo

Para llegar aquí hay que salir de la cabaña y caminar cuesta abajo a través de un sendero con forma de zigzag, en dirección poniente, hasta llegar a una planicie donde se localiza un conjunto de rocas dispuestas en forma circular que llegaron ahí gracias a los antiguos californios. Aquí se realiza un avistamiento de flora y fauna y se conoce la importancia cultural de este vestigio.

Las pozas

Después de un segundo círculo, se llega a las pozas de agua dulce donde el venado bura se acerca a beber agua. La primera poza se llama “de las canoas” y la segunda “de las palmas”. Ambas gozan de abastecimiento de agua todo el año, ya que son alimentadas por flojos subterráneos, teniendo mayor nivel durante la temporada de lluvias.

Pinturas rupestres

El camino continúa desde el círculo hasta cruzar el arroyo, encontrando las pinturas en unas rocas. Se estima que estas pinturas tienen alrededor de 500 años y fueron creadas por los nativos, con pigmentos naturales; a diferencia de las del “gran mural” ubicadas más al sur, estas son abstractas, menos elaboradas y pequeñas. Aún se desconoce el significado, pero sin duda es un registro de la vida de los antiguos.

Los caracoles

Después de las pinturas rupestres hay que caminar hasta una loma donde se localiza un sitio utilizado por los antiguos californios para confeccionar herramientas y armas de caza y pesca. A 375 metros sobre el nivel del mar  la fauna prehistórica quedó atrapada y fosilizada; caracoles,  corales y algunos bivalvos forman parte de la sorpresa antigua y enigmática.

Este enorme jardín lleno de cirios, cardones, torotes, pitayas, garambullos, y animales salvajes que lo conservan en balance, cuenta la historia de una tierra que alguna vez fue mar, después se convirtió en un bosque y finalmente se transformó en una de las zonas naturales más atractivas y ricas, que está protegida y que se conserva gracias a un esfuerzo arduo.

Cataviñá no es un destino más en la categoría del ecoturismo, Cataviñá es el destino donde pocos pies han andado y donde muchos corazones se han quedado.

¡Descubre Cataviñá!

Especies más importantes: Cirios, torote, garambullo, cardón, pitaya agria; venado, puma, gato y zorra gris.

Recomendaciones: Sigue las reglas e instrucciones de los guías capacitados, minimiza el ruido, evita perturbar la vida silvestre, no molestes a los ejemplares.

Dónde comer: Restaurante La Enramada, ubicado a orilla de carretera frente al hotel. | Cocina regional y repostería | Prueba la machaca de langosta, machaca de res, gallina pinta y el pastel de dátil. | 7-23 hrs.

Contacto de recorrido guiado:

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Teléfono: (646) 132 5763

Geoturismo la bocana:  www.facebook.com/geoturismolabocana

Fotografías de Nathan Velasco

*Alberto Francisco, Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Residente del puerto de Ensenada, amante del turismo, explorador de tendencias gastronómicas, creyente del vino mexicano.

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